La salud bucodental de un recién nacido va mucho más allá de la aparición de sus primeros dientes. En ocasiones, una pequeña banda de tejido puede condicionar el bienestar del lactante: hablamos de la anquiloglosia. Esta condición, comúnmente conocida como frenillo lingual corto, ocurre cuando el tejido que une la lengua al suelo de la boca es demasiado tirante o grueso, limitando su movimiento.

¿Cómo afecta la anquiloglosia a la lactancia?

El síntoma más temprano de la anquiloglosia suele manifestarse durante la alimentación. Para succionar correctamente, el bebé necesita extender la lengua sobre la encía inferior; si no puede hacerlo, el agarre es deficiente.

Esto suele provocar dolor o grietas en el pezón de la madre y una transferencia de leche insuficiente. Si notas que tu bebé se cansa rápido al comer, hace ruidos de «chasquido» o no gana peso de forma adecuada, es fundamental realizar una revisión profesional para descartar este problema anatómico.

Consecuencias en el habla y la deglución

A medida que el niño crece, la anquiloglosia puede presentar nuevos desafíos. Aunque no impide que el niño hable, sí puede dificultar la articulación de ciertos fonemas (como la R, L, T o D) que requieren que la punta de la lengua toque el paladar.

Además, un frenillo limitante puede influir en:

  • Desarrollo de los maxilares: La lengua en reposo ayuda a dar forma al paladar.
  • Higiene oral: Dificultad para barrer restos de comida con la lengua.
  • Deglución atípica: Formación de hábitos incorrectos al tragar.

En nuestra clínica, contamos con expertos que evalúan la funcionalidad lingual desde los primeros meses de vida para evitar estas complicaciones a largo plazo.

Diagnóstico y tratamiento en Dr. Galindo & Asociados

El tratamiento para la anquiloglosia es, en la mayoría de los casos, sencillo y rápido. Dependiendo de la edad y la severidad, se puede realizar una frenectomía, un procedimiento mínimamente invasivo que libera el frenillo para permitir una movilidad total.

En la Clínica Dental Dr. Galindo & Asociados, evaluamos cada caso de forma interdisciplinar. Nuestro objetivo es asegurar que tu hijo crezca con una funcionalidad oral óptima, eliminando las barreras que puedan afectar su nutrición o su comunicación.

¿Tienes dudas sobre el frenillo de tu bebé o notas dificultades en su alimentación?

Pide cita con nosotros y te ayudaremos a mejorar la calidad de vida de tu pequeño.